Cuando los cimientos hablan…
En ocasiones, por falta de mantenimiento.
En otras, por el uso de materiales de baja calidad en el momento de ejecutar la obra.
Y, en la mayoría de los casos, por el deterioro de los propios materiales, debido al paso del tiempo.
En cualquiera de estos 3 casos, rehabilitar las estructuras de los inmuebles resulta necesario. De no hacerlo, nos podemos encontrar con problemas tales como:
- Grietas
- Deformaciones
- Erosiones
- Fisuras
- Desprendimientos
Problemas que pueden suponer un grave peligro para las personas que viven o trabajan en este inmueble.
Para estos casos, la mejor solución es una rehabilitación de estructuras.



















