¿Qué te está queriendo decir tu fachada?
Humedades, hongos, fisuras, grietas, aumento de la factura energética, desprendimientos… Estos son algunos de los problemas más habituales de las fachadas.
¿La razón? Con el paso del tiempo y cuando una fachada no ha sido recubierta con materiales sostenibles y adaptados a las circunstancias climáticas, es habitual que se den este tipo de problemas.
En estos casos, rehabilitar la fachada y de manera sostenible, es la mejor solución tanto para mejorar la apariencia de la fachada, como para terminar con los mencionados problemas y evitar problemas futuros






























